La calidad del producto

Todo empresario debe tener en cuenta que la calidad del producto es muy importante al extremo que es preferible a que tener una producción abundante. Al producto de baja calidad se llama producto de combate o de campaña, bueno así lo conocí cuando fui fabricante.

El ser empresario de combate tiene ventaja y desventaja. La ventaja es que si su mercado es abundante y para gente de pueblo que no exige calidad sí no cantidad es el ideal. Las personas de escasos recursos piensan que si con el valor de uno pueden comprar tres, pues lo hacen así de simple.

La calidad
La calidad del producto

Lo malo es que en ese pueblo haya gente que si le gusta la calidad, pues es indudable que ellos no lo van a comprar. El caso es que ellos pueden ser mala publicidad para los futuros compradores por la recomendación de boca en boca.

Esta mala publicidad que en la realidad se le está haciendo justicia al producto de deficiente calidad. Es tan poderosa que la relación es de 1 a 10 es decir, que por cada mala recomendación diez personas le toman atención.

La calidad es lo primero

La calidad del producto es tan importante, que de ello depende que siga en el mercado o desaparezca. Tome en cuenta que si empieza con una calidad regular y desea crecer, usted está obligado a superar el producto.

Es así porque su clientela también crecerá y siempre habrá por ahí alguien que exija más de lo que usted ofrece. Esto es igual cuando usted quiere ofrecer un servicio, si atiende mal o lo que le ofrece no convence es fijo que no avanzará gran cosa.

Esto aunque usted invierta en publicidad si el producto o servicio es malo, es en vano. Cuando se trabaja con calidad de combate, la utilidad es de a centavos aunque abundante pero, como dije eso tiene sus contrapartidas.

Cuando usted trabaja con calidad, la utilidad es mucho más incluso puede llegar al 200%. Lo digo porque ese era el margen de ganancia que tenía, cuando producía la ropa interior. Lo único que no va a la par es que las ventas son inferiores siempre y cuando usted esté recién en crecimiento.

En cambio cuando ya está establecido, las ventas son muy superiores y eso se consigue con calidad y no solo en el producto, sí no, en la atención al cliente. Un competidor mio que todavía sigue en el mercado, tenía el precio del mismo producto elevado en un 30% y vendía muchísimo más que yo.

¿Qué hace que compren?

Ahora, ¿Que era lo que hacía que el comprador no piense en precio? Pues lo que hacía es que el competidor cuando empezó tuvo mucho cuidado en la calidad, y cuando llegó a un nivel de superioridad se encargó de la atención del cliente sumado claro de una buena imagen.

El margen de utilidad del competidor era de un 300% y tal vez mucho más ya que ellos fabricaban casi todo, porque lo único que no fabrican hasta la actualidad, es el hilo, porque eso lo trae de china a precio de huevo podrido.

Ahora, ¿Cree que no puede tener esa cantidad de utilidad teniendo un costo de producción casi a la mitad de lo que yo invertía? Sin embargo mi producto era de mejor calidad y no porque defiendo lo que yo hacía, sí no, porque esto salió de boca de sus propios empleados.

El competidor me copiaba todo solo por no dejar que mi producto sea único. Solo como ejemplo: ellos tenían 12 colores y unos más feo que otros porque el tinturador le parecía que eran bonitos. No sabía que él no es el que se va a poner todos los calzoncillos que se fabrican.

Lo que hace un competidor

En cambio yo tenía solo 6, de la noche a la mañana la competencia ya tenía solo 6 colores claro que al comienzo no me di cuenta, después incrementé 3 colores como era el rojo, negro y azul marino.

Un tiempo después la competencia ya tenía los 9 colores y ahí si me enteré por los espías, siempre había alguien que vigilaba, lo que no sabía era que yo era vigilado incluso con trabajadores de ellos trabajando para mi.

La guerra estaba declarada con la diferencia que la competencia, era mucho más fuerte económicamente que yo y no podía soportar tantos cambios en poco tiempo (la historia es muy larga).  No sabía cómo hacer la diferencia de mi producto con el de él, hasta que se me ocurrió estampar la ropa interior, pero solo los de hombres y niños.

Funcionó muy bien me dejó tranquilo pero solo fue por un mes porque después ya estaba en el mercado los calzoncillos estampados. Claro que no se descuidaba de la calidad ni él ni yo, pero esto ya era el colmo así que para rematar eliminé las cajas de cartón y empecé a utilizar estuches de polivinilicos.

Es un material parecido al plástico transparente con la diferencia, que dura mucho más el brillo de su transparencia. ¡Sorpresa! en unos cuantos días, la competencia ya tenía sus estuches de tres unidades. Aunque se hacía los cambios de la forma de producción ninguno eliminó la calidad del producto.


Si tienes alguna pregunta, has tu consulta por medio de un comentario que será respondido inmediatamente



Suscríbete a mi blog

9 Comments

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.