El arte de saber delegar en la empresa

El arte de saber delegar en la empresa no es cosa de juegos ni de niños, para eso se debe tener una especial observación y más que todo saber lo que se hace. Cuando una persona está al frente de una empresa, debe tener mucho cuidado cuando se dispone a encargar un puesto clave a un empleado, una gran pena si se equivoca.

Los mejores delegadores por lo general son las personas que han empezado desde abajo, ahora si ustedes se preguntan ¿Cómo puede ser un buen delegador una persona que viene de abajo y no uno que viene con título académico? La respuesta es simple, es un buen delegador porque desde que empieza  ya se sabe con muy pocos recursos.

Saber delegar

El arte de saber delegar en la empresa

Eso le hace por fuerza aprender todo lo necesario para que su pequeña empresa tenga movimiento apropiado, con el tiempo se convierte en un Máster en su materia sin si quiera haber pisado una universidad. Su destreza sale a flote cuando contrata a su primer empleado, como se sabe que cada empresario que contrata a un empleado, quiere que este  cumpla con sus obligaciones cómo debe ser.

En eso todos estamos de acuerdo pero, ¿Es posible que ese empleado trabaje bien sin siquiera sepa el sistema de trabajo del lugar? Por supuesto que no y por eso es que el empresario debe explicarle la parte que va a desempeñar. Si el empresario sabe muy bien su trabajo, él sabrá lo que el empleado deberá saber para que pueda trabajar muy bien.

Al pasar el tiempo la empresa crece y ya es hora de contratar a otro y quién sabe si tal vez  a más de uno por lo tanto, el trabajo para el empresario se le va complicando por el tiempo pero, llegará un momento que ya no pueda con todas las obligaciones y más por fuerza que por voluntad tendrá que delegar una parte de sus funciones sin dejar claro que usted es el que dirige todo.

En ese momento entra todo sus conocimientos en juego porque usted no puede al menos por el momento contratar a un nuevo empleado y darle el rango de ejecutivo sin siquiera sepa de que va la empresa, por lo tanto le toca emplear el arte de saber delegar en la empresa y lo primero que hace es observar.

Empieza primero con su empleado más antiguo para calificarlo en su desempeño laboral, dependiendo si es cumplido, llega a la hora, si es muy responsable y más que todo si tiene don de gente. Esto lo hace con todos y después elabora un estudio pero sin que nadie lo sepa, esto es para que no despierte la envidia de algunos, porque eso hay en todas partes.

Al menos a mí me pasó cuando delegué mi puesto ante las empleadas y eran 24 en total, la elegida fue la que llegó al último y no porque era bonita ni tenía buen cuerpo, la elegí por su trabajo que fue de primera y muy responsable y más que todo, aprendía rápido lo que le enseñaba. lo de don de gente aprendió de la misma gente que desde el comienzo la respetó.

Hubo bastante envidia entre las posibles candidatas si el cargo la desocupaba la elegida. Después de un tiempo y hablo como al año empezó la envidia con ella directamente, ¿Por qué? Pues nadie quería entender que para un jefe, es muy importante estar al tanto de lo que pasa en la empresa y para ello, se necesitaba tiempo extra después del trabajo y yo, le reconocía todo ese tiempo como adicional.

Es factible que cuando vaya a elegir hable frente a todos lo que va hacer pero de ser posible un día antes, sin antes explicar las razones de por qué lo hace y de qué puntos se fiará para poder dar un dictamen de su elección. En estos casos es un poco difícil tomar la decisión porque quiera o no a veces se cruza el fantasma de la poca amistad con algún empleado.

Ese fantasma es que al comienzo y como están pocos empleados por no decir uno no más, logran una especie de amistad que el empleado lo mal entiende, piensa que usted es su amigo cuando eso nunca puede ser, porque el empleado es empleado y el amigo es amigo y si por alguna razón entra un amigo a trabajar, la  amistad queda en la calle.

He visto muchos casos de empleados que han dejado botado los trabajos, porque el dueño o empresario eligió a un empleado “X” para un puesto clave, cuando todos pensaban que el amigo era el indicado, pero no por ser un buen empleado sí no por la amistad que pregonan en la empresa y eso es un error del tamaño de una golpiza, mea culpa. Aprenda con tiempo el arte de saber delegar en la empresa.


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El arte de saber delegar en la empresa was last modified: Diciembre 6th, 2016 by Roberto

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