Cómo defenderse de un parásito financiero

Hay la posibilidad que muy poca gente sepa lo que es un parásito financiero y por tal, pienso que es bueno que lo explique y lo mejor, ¿Cómo defenderse de un parásito financiero? que en la realidad no sirve de mayor cosa que sepan lo que es, si no aprenden a como defenderse de ello.

Una persona que se convierte en un parásito financiero, es aquel o aquella que teniendo todo en sus manos, como es el conocimiento, herramientas, salud, habilidades y la predisposición para alcanzar todo lo que se proponga, no lo hace, aunque hay versiones de aquellos que no pueden pero saben como quitarlo a los demás.

Ahora, ¿Cómo logran alcanzar este punto de beneficio personal? Esto es por el simple hecho de que sabe que hay alguien que lo puede hacer por él o ella. Posiblemente alguien de ustedes ya estén pensando en alguien que ya conoce.

Abusivos seudo amigos

Cómo defenderse de un parásito financiero

Esto no quiere decir que necesariamente tiene que ser financiero o por dinero, porque de que es parásito si lo es, con esto el hecho de que no inicie como tal pero se puede convertir en uno de ellos, es decir, lo que no sacó en su medida lo va  hacer cuando se dé cuenta de lo que puede hacer.

Generalmente uno no se da cuenta de cuando ese mal ya está a su lado porque este tipo de personas, buscan en dónde arrimarse y es fácil de darse cuenta, solo tiene que observar. Si de pronto a usted le va bien en algún proyecto y su progreso es evidente sin que usted lo diga, alguien se le va a cercar con cualquier pretexto.

Hay personas que al querer sacarle algo a una persona, se acercan y casi siempre es para ayudar y desde luego que es por ayuda, pero lo que nunca dicen es que la ayuda no es para usted. En algunos casos, lo hacen de una forma de pura amistad y al entrar le sonríen.

¿Cómo lo hacen?

Conocí a un tipo que decía ser amigo y con todos se llevaba bien, siempre presto a cualquier cosa siempre y cuando no requiera de su esfuerzo pero de palabras lo que quiera. La técnica de él (si así se lo puede llamar) era bien simple, al menos de eso me di cuenta después de hacer algunas pendejadas a muchas personas incluido el que escribe.

La forma en que entraba era que al detectar a la persona que tenía dinero o que es buena gente, se le acercaba con una sonrisa y muy amable conversaba, eso era el primer día de ataque, así iba aumentando la dosis,  incluso, su noble amistad era que conversaba hasta el minuto que no podías seguir a su lado.

El día que ya era hora de convertirse en un parásito financiero, empezaba con su cara de perro apaleado y claro después de estar todos los días con franca sonrisa, a cualquier persona le va a extrañar y de paso como es el “amigo” de buena forma uno termina interesándose del dolor.

Como ya pueden imaginarse, uno le pregunta y él no quiere responder porque “el dolor solo es de él” pero uno como amigo insiste para ayudarle, cuando esta persona escucha esas palabras de aliento incondicional, es que saca las garras y dice abiertamente que está pasando por una necesidad.

Para esto puede meter a cualquier persona en su lío y que desde luego uno en ese momento no se va a poner a buscar si es cierto o no, simplemente hace la pregunta “¿Te puedo ayudar?”, aunque el diga que no, uno insiste y dice que necesita tanto de dinero y como uno mismo se metió hasta el cuello, no le queda más que dar.

Ahora, no solo es dinero porque también puede ser lo que usted sepa e incluso lo usan para las ventas. Sobre las ventas me lo aplicaron a mí cuando fui empresario y no solo una vez, creo que más de diez veces, lo peor es que uno se da cuenta pero termina por decir sí, cuando quiere decir no.

La técnica era que uno de los proveedores el cual me vendía hilos y de la mejor marca, cogió en visitarme cada semana, con esto me llenaba de hilos (tenía cerca de cinco cartones del tamaño de una refrigeradora llenos de hilos) conos de cinco mil metros.

Al comienzo le compraba pero llegó el momento que tenía un exceso y por eso dejé de comprar por lo menos hasta que baje del stock, hasta ahí todo estaba bien pero de pronto este señor empezó a visitarme ya no como vendedor, si no, como amigo y solo iba a conversar.

Esto era hasta que llegaba el fin de semana o a mucho diez días, me hacía una llamada justo bien tarde en la noche, lo primero que me decía era preguntándome sobre mi salud, la de mis hijos y todo bien, luego por ser recíproco le hacía la misma pregunta y eso era la llave que él necesitaba.

La respuesta era que empezaba diciendo que le iba bien pero…se quedaba callado y ahí es que uno insiste en que responda y lo que hace es decir “amigo ayúdame que me van a botar de la empresa porque no he cumplido con el cupo de ventas” ¿Qué quería? Que le compre y era la misma cantidad que siempre le compraba.

Al día siguiente me arrepentía de la compra porque había demasiado hilo y lo que faltaba era elástico, ahora el punto en esto es que una persona que se convierte en un parásito financiero, no le importa si usted gana o pierde, porque lo que ve en su mente solo es a el mismo con el resultado.

¿Cómo defenderse de un parásito financiero?

La ayuda que ellos pregonan siempre es disfrazada de que usted es el beneficiado y en realidad es así pero, siempre sale beneficiado el que da la aparente ayuda. Un caso típico es cuando usted ve a alguien que está caído y por ser buena gente, lo llama para ofrecerle ayuda y este acepta. Por esto aprenda lo que debe hacer.

Estudie la técnica del parásito: no permita que lo coja desprevenido ya que solo así lo puede sorprender. Aprenda a reconocer en ellos una pauta de actuación que por lo general se acercan con una excusa, se muestran cordiales, que es una forma de envolver a la presa.

Después cuentan sus penas: que desde luego empiezan con “Tengo mucho trabajo” y al final, el drama: “Estoy desesperado. No sé a quién pedir ayuda”… Ya está. Antes de darse cuenta, se habrá ofrecido a ayudarle.

Evite que se acerque: desde luego que esto es cuando ya a detectado la estrategia del parásito, si está sentado en algún lugar, ponga algo a su lado o unos libros  para que esta persona no se sienta cómodo y que se tome confianzas excesivas.

Póngase de pie y enfréntese: por lo general las personas que se les hace difícil decir “NO” tienden a quedarse sentados, en señal de espera para que el otro descargue lo que quiere. Ahora, ¿Cuáles son los rasgos que delatan? La mirada poco firme, sonrisa complaciente, continuos gestos de asentimiento con la cabeza, que hace que el otro avance.

Esto es lo que se conoce como lenguaje corporal y por tal, debe evitar al máximo que el crea que el camino está libre, ¿De qué forma? Cambie su cara y mire firme hacia sus ojos sin ningún gesto de amabilidad, esto desarma en parte y lo que ayuda más es que hable con tono serio.

Nunca deje de ser educado y gentil: si lo hace es clara señal de que le tiene miedo,  pero esto no quiere decir que siga el hilo de lo que esa persona quiere, al contrario, aléjese con simpatía porque usted está ocupado, o lo llamaron de urgencia, el punto es no dejar que empiece.

No sonría: el hecho que sea cordial o educado no quiere decir que le sonría cuando le habla, si lo hace está dando clara señal de simpatía. Cuando alguien sonríe por lo general tiende a asentar la cabeza, como si está de acuerdo, no lo haga y sea serio.

Los parásitos de tu vida

Defenderse de un parásito financiero

Si por alguna razón no pudo hacer que se retire o usted alejarse, es hora de que deje de mirarlo como una clara señal de que no le interesa, que es el mejor momento para hacer un amague de que le llaman por el teléfono celular, “me tengo que ir”.

Cambie de tema: esto es muy bueno cuando se da cuenta que algo quiere de usted pero se lo debe hacer en el momento justo, ejemplo: si el le habla de dinero (empieza antes de pedirle) cambia el tema con: “por cierto me acordé que tú me puedes ayudar…necesito que me prestes dinero” con esto le rompes todo el programa.

Por último debe ver la situación como que está en peligro, por esto lo que mejor puede hacer es parar la acción del parásito de lleno, esto es que puede decir, ” no puedo y ya estoy cansado de que tanta gente me pida esto y aquello” pero debe decirlo sin gritar, tranquilo pero mirando firmemente a sus ojos.

En conclusión: ¿Cómo defenderse de un parásito financiero? En realidad no es tan fácil como parece ya que en mis tiempos de buena gente, tuve algunos de estos parásitos financieros, los cuales me hicieron perder dinero, tiempo, herramientas, contratos de trabajo y hasta amigos, por eso es mejor de lejos.

 


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Cómo defenderse de un parásito financiero was last modified: Marzo 13th, 2016 by Roberto

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